Entrevista en Vuenosairez.com

Pablo Sciuto es un uruguayo que vive en Madrid, que quizás no conozcas aún. Su música mezcla estilos y fusiona sentimientos con pensamientos y paisajes de dentro y fuera. Justamente estará este jueves por nuestra ciudad. Empezá a conocerlo por acá…

¿Qué pensás de este creciente reconocimiento y popularidad en nuestra ciudad, hacia los cantautores y artistas uruguayos?

Es hermoso que los tópicos y barreras culturales se desarmen, más cuando somos tan cercanos, tan iguales. Creo que la música de Uruguay le debe mucho a la Argentina y es lógico que pasara a la inversa. Ya no es extraño escuchar murga y candombe en Buenos Aires, siempre estuvieron ahí, por razones históricas se mutearon. Es bueno que haya esta rica química de sonidos y colaboraciones, que dure para siempre por el bien de la música y la cultura.

¿Cómo surge la idea o inspiración para mezclar en tus trabajos tantos ritmos y géneros, en apariencia dispares?

Yo intento siempre que mi música nunca suene igual, mi mayor preocupación es que no suene a algo claro y reconocible. Hace poco me decían que mis letras tienen varios caminos y sentidos, por eso me siento cercano a artistas como Spinetta, donde la letra toma un sentido mágico y uno es el que dibuja lo que quiere sentir o imaginar. Esa bruma indefinida de la creación hace por un lado perder el efecto directo en la gente, pero por otro, te hace llegar a comunicar otras cosas mucho más profundas.

Las letras, ¿de donde surgen, qué las inspira, en qué momento las compones?

Hace poco estaba en el parque del Retiro en Madrid y sentí las ganas de escribir sobre la vida y la muerte, sobre ese loop constante que compone nuestro paisaje. Me vino al instante toda la película, es una energía impresionante que te impulsa y saca de vos no solo arte, si no, miedos, incertidumbres y amor. Es una maquinaria que aparece en el momento más inesperado, por lo general no me gusta buscar nada, me gusta que las cosas caigan así de repente. Cuando termine de componer la canción sabía que era la definitiva, como si siempre lo hubiera sabido. Es increíble, nunca dejo de asombrarme.

¿Qué es lo que buscas encender con tu disco ON?
En los 3 años de gestación de On pasaron mil cosas, algunas dolorosas, otras de una carga emotiva impresionante. Siempre mis discos están ligados a los cambios de mis días y me gusta transportar toda esa emotividad en la música. Un día recopilando esas canciones, me di cuenta que estaban unidas por un vínculo entorno a la comunicación, los miedos y la soledad. Me puse a analizarlas y descubrí que ese parentesco estaba relacionado a que mi ser interior estaba mutando hacia una energía totalmente distinta. Y dije, hay un botón interior que quiero encender, de decir que estamos en una sociedad fría donde los miedos gobiernan, hay demasiadas cosas para elegir y esa indecisión genera una patología al desencanto, por otro lado las comunicaciones nos llevan a conectar con la gente de mil formas pero con una invisibilidad tremenda. Eso es On la bitácora del cambio de códigos de la sociedad y la soledad en la era del bit.

Actualmente y hace 8 años vivís en Madrid. ¿Por qué?

Madrid vino de repente como vienen las canciones, pudo ser Barcelona, Londres o París. Mi vida es una aventura constante, me trajo a esta ciudad que amo tanto, llena de contrastes y matices como todas las grandes ciudades. No se por qué realmente, pero se que me siento bien, me ubico en ese lado maldito que tienen sus calles y en esa poesía rancia de sus tardes de invierno. El frío cala, el calor te quema, pero los pasos nunca se pierden.

Te va bien en China. ¿Cómo fue eso? ¿Qué pensás de que en un lugar tan lejano-en todo sentido- escuchen tu música?
Un tema de mi anterior disco se cuela de repente por las redes y llega a ese país tan distinto y lejano, de repente lo pasan en radios, escriben cosas de mí en foros que no entiendo. Creo que es tremendo y una de las cosas más buena de esta era, que una herramienta como internet transporte el arte y le quite la denominación de origen. Mi música es de todas partes y yo siento eso, que siga viajando sin parar.

¿Qué tenés pensado para el show de Buenos Aires? ¿Qué expectativas tenés?

Realmente no tengo una expectativa marcada, quizás darme a conocer un poquito más para que la gente se acerque a mi música, que sientan los mensajes, los códigos, que los sonidos se fundan en su alma. Siempre me gusto Baires como cuna cultural y siempre tuve la deuda pendiente de hacer algo más serio que anteriores intentos, este es un paso de los muchos que voy a dar por esta ciudad alucinante.

Si tuvieras que definir tu música, tu arte, para quienes no te conocen, ¿qué dirías?

No puedo definir lo que soy, creo que todos somos indefinibles, aunque existen tópicos, etiquetas, no importa, somos un collage de carne y sentimientos. Si te puedo decir que mi música es una búsqueda incesante del no estilo, de la no etiqueta y es complicadísimo ese afán. La gente se deja llevar todo el tiempo por las marcas de agua, pero yo voy a contracorriente me guio por mi interior y que el azar elija.

Fuente Original:
http://www.vuenosairez.com/V2_1/articulo-musica.php?tipo=5&idArticulo=518